Mogrovejo es una pequeña aldea situada en el municipio de Camaleño, en
un alto muy dominante. Conserva un importante conjunto de casas
populares lebaniegas y algunos edificios singulares, entre los que
destaca la torre medieval. La torre medieval es de finales del siglo
XIII, tiene planta cuadrada, estando rematada por almenas cuadradas.
En
torno a la torre se construyeron diversos edificios, algunos de ellos en
ruinas, entre los que destaca la casa solariega adjunta que fue
remodelada en el siglo XIX, con capilla de planta rectangular, con
interesante retablo barroco. Otro edificio singular es la iglesia
parroquial, probablemente del siglo XVII, que tiene nave rectangular
cubierta por bóvedas de crucería.
Tiene retablo barroco con los escudos
de los Mogrovejo, destacando la escultura de una Virgen flamenca de
finales del siglo XV. Además se conservan algunas casonas entre las que
destaca la de Vicente de Celis, con el escudo de los Estrada, del siglo
XVI. Las casas populares son de tipo lebaniego, con la planta alta
frecuentemente abierta al exterior y paredes de entrelazo de varas,
forradas con manteado de barro que delimitan un espacio generalmente
dedicado a pajar; algunas de ellas con acceso al segundo piso con patín,
de influencia asturiana. En cuanto a otro tipo de edificaciones
populares hay que reseñar la aparición de varios hornos de pan de forma
semicircular y un hórreo.
Este municipio es uno de los más atractivos de Cantabria gracias a sus particularidades geográficas. Potes
es un territorio llano rodeado de montañas donde desarrollaron sus
luchas medievales las poderosas casas de los Mendoza y los Manrique. En
épocas más recientes, 1836, nacía aquí el gran violinista Jesús de
Monasterio.
La población de Potes, capital del pequeño municipio, está ubicada en el centro de la comarca de Liébana, donde se unen los ríos Deva y Quiviesa. Rodeada de un espectacular paisaje y situada en la confluencia de los cuatro valles de la Comarca, la villa nos descubre a cada paso su rica historia.
Aparece mencionada documentalmente desde mediados del siglo IX y desde
los años finales del medievo estuvo vinculada a la Casa del Marqués de
Santillana, primero, y a la del Infantado, después. Potes es conocida como la villa de los puentes (de ahí su nombre) y de las torres. De manera especial destacan la del Infantado (hoy sede de exposiciones) y la de Orejón de la Lama, ambas del siglo XV.
El conjunto de barrios de la parte antigua conserva un gran sabor popular y mucho encanto; sus callejuelas y caserones (la mayoría con blasones) ayudan al visitante a imaginar tiempos pasados repletos de historia.
Este municipio tuvo una situación estratégica en el camino de Castilla hacia el mar, uniendo a la antigua Julióbriga con Portus Blendium (Suances), a través de la calzada romana. Actualmente se conserva entre Pie de Concha (en este municipio) y Somaconcha (en Pesquera), un tramo de esa calzada, de 5 kilómetros (transitable a pie) que recorre parajes de gran belleza.
Bárcena posee además una iglesia parroquial románica (siglo XII) y diversas casas de estilo regionalista proyectadas por el arquitecto Javier González Riancho.
Sus valores naturales están determinados por el río Besaya, que atraviesa todo el municipio. Su orografía, en la que destaca también un pico de montaña de 1.288 metros -"El Pico Jano"-, hace especialmente atractivo el senderismo y los paseos por la orilla del río. Blibiografia:Turismocantabria.es
Conocida también como Flavióbriga
por localizarse aquí un asentamiento romano, Castro Urdiales formó
parte de la poderosa hermandad de las Cuatro Villas de la Costa del Mar.
Ha sido cuna de ilustres músicos, como Dúo-Vital y Ataulfo Argenta,
y posee el delicado encanto de un pueblecito marinero y pesquero de
tradición ilustre y señorial ambiente turístico, favorecido por la
belleza de las playas de Ostende y Brazomar.
Castro Urdiales conserva un interesante
casco viejo, con callejuelas de gran sabor que invitan al paseo antes
del disfrute de uno de los principales atractivos de la villa: su
gastronomía. La cocina castreña conquista con sus besugos y caracoles,
acompañados por los productos de la pujante industria conservera del
municipio. Entre ellos, son sin duda las anchoas en aceite de oliva las
que gozan de mayor reconocimiento.
La villa ofrece además una edificación
popular muy característica, con balconadas de madera orientadas a los
jardines del paseo de Amestoy. El conjunto urbano de la puebla castreña
tiene origen medieval y logró en 1978 el reconocimiento como Conjunto Histórico. Su patrimonio monumental está formado por la iglesia de Santa María,
-la mejor obra gótica de Cantabria (construida entre los siglos XIII y
XV)-, el castillo-faro que se ubica junto a ella y el bello puente
medieval y la ermita de Santa Ana. El conjunto constituye la imagen más
representativa y hermosa de la localidad, que en épocas más recientes se
vio enriquecida con las obras de Eladio Laredo (prestigioso arquitecto
castreño), entre las que sobresale el palacio Toki-Eder.
Fue construido en 1901 por encargo de Luis de Ocharán. Es de estilo
modernista clasicista a modo de villa italiana, siguiendo la corriente
historicista de la época.
Castro Urdiales cuenta asimismo con testimonios de arte rupestre de incalculable valor, caso de la cueva de la Peña del Cuco.
El yacimiento se encuentra en la costa, al oeste del núcleo de la
villa, cercano la plaza de toros. La cueva prehistórica presenta
grabados rupestres muy finos del Paleolítico superior (hace 12.000
años), que reproducen ciervos, caballos y cabras.
Igualmente digno de mención es el
yacimiento romano de Flavióbriga, que ocupa todo el subsuelo bajo la
actual ciudad de Castro, a unos dos metros de profundidad.